viernes, julio 14, 2006

para el señor del Té


Si, el señor del Té se fué.
El era el dueño de mi sueños y se fué. No me dió razones por las cuales entender su partida.
Su misterio se fué con él. Y nunca lo descubrí. Yo lo quería, solamente lo quería a el.
Me ayudó a componer, coleccioné con él mariposas, compartimos sueños y así transformamos la magia de nuestro espacio, juntamos nuestros mundos varias noches, y en una cajita de cristal escondimos muchos secretos, a los cuales supongo el no presto importancia.
Se fué y me dejó hundida en el dolor, el se fué un rato a despejar.
El cielo se oscureció, la luna no salió y las estrellas se ocultaron para no mostrar su luz.
Y aún así me dejó fuera de su vida, ni siquiera me dejó un buen recuerdo, sólo se fué, ni un abrazo, ni miradas, no me dejó caricias, el no me dejó nada, pero yo lo extraño yo a el lo quiero y aun así lo espero.
Para Mi Señor del Té.
De quien más lo quiere Chachell.

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