Que vanidad imaginar,
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta,
como a mí no me basta
que me des todo lo tuyo.
Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la pareja postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno
Por ahí un papelito
que solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme...
Tenía que mirarte.
Mariposa de Saturno...
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